Multipropaz y Univalle por el Medio Ambiente

Multipropaz en alianza con estudiantes de ingeniería de la Universidad del Valle, está implementando un proyecto de gestión ambiental que incluye diferentes propuestas, entre ellas:

🌱Huertas verticales: busca un escenario de desarrollo sostenible mediante la implementación de huertas verticales que permite reutilizar el agua y gastar menos de este recurso.

🌱Compostaje: se utilizará está técnica para poder generar un abono natural. Este abono se generará utilizando los residuos orgánicos del sector o del mismo colegio donde se desarrolla el proyecto. Con esto buscamos darle un mejor manejo a los residuos orgánicos y de igual manera buscar la manera mitigar un poco los costos para mantener la huerta.

🌱Ecodiseño: su objetivo es priorizar el uso del reciclaje y a través del mismo producir instrumentos para el mantenimiento del cultivo.

Multipropaz: Un lugar donde vale la pena soñar juntos

Multipropaz sigue manteniendo su compromiso de fomentar la participación activa y convivencia pacífica con niños(as), jóvenes, adultos(as), mujeres cabezas de hogar y/o líderes de las comunidades, desde espacios creados a partir de los intereses de ellos mismos y los proyectos transversales de las Instituciones Educativas, en los que se fortalecen los potenciales humanos y se desarrollan habilidades para la vida.  Ello lo confirma un conjunto amplio de actividades, los encuentros, las salidas y cientos de aprendizajes recogidos durante el año finalizado, en el que dejó grandes aprendizajes y reafirmó la labor mediante la construcción de una cultura de paz y el mejoramiento de la convivencia.

Los logros recogidos este año levantan acta de la ardua pero apasionante labor de la Fundación, fruto de la experiencia, del alcance de los objetivos, y del compromiso de cada uno de los actores que hacen posible el accionar de la misma. Sin embargo, hay algo que difícilmente se puede representar estadísticamente, mediante un gráfico o con números: La pasión que une a un colectivo de personas, el sentir de una comunidad, el deseo por contribuir positivamente en la vida de otro, y la devoción por una convivencia pacífica.

El inicio del año señalaba una esperanza con unas inscripciones multitudinarias, pero a la vez demarcaba retos con una cuarentena que alejaba a todos los actores. La pandemia de COVID-19 desencadenó una crisis sanitaria, humanitaria y socioeconómica que agravó la situación de muchos actores sociales, limitando el ejercicio de la fundación e imponiendo nuevos retos. A ello se sumó problemáticas sociales del país, desencadenando a finales de mayo violentas manifestaciones por el paro nacional, un tiempo turbio en el que la preocupación por un virus que sumaba a diario cifras de muertes y contagios a nivel mundial, quedaba rezagado en un segundo plano, pues el descontento de muchos se apoderaba de las primeras páginas de los diarios y noticieros del país. Un tiempo de miedo, teñido de masacres y desapariciones, pero a la vez de esperanza y valentía para seguir trabajando por esos espacios de paz y convivencia.

Como en el año 2020 el protagonista fue la conectividad digital y en línea, este año el mismo imponía nuevos retos. Fue el año que hizo adaptar a la Fundación de manera repentina y sin precedente alguno, pues dejó expuesta la condición de humanidad y de fragilidad. Tras cinco meses de sesiones virtuales, donde se ofrecían espacios para reflexionar, para dar apoyo y consejería, la fundación logró mantener su objetivo mediante una intensa actividad y adaptándose cada vez más a las nuevas circunstancias. Regresar al colegio en agosto se volvió algo mágico. Volver a ver las carteleras, los mensajes, la esencia plasmada en las paredes donde se volvió a congregar la comunidad, era un premio al esfuerzo de sobresaltar obstáculos, de aunar esfuerzos y sobre todo de continuar construyendo paz desde la virtualidad.

El 10 de diciembre se realizó el cierre del año 2021, un año de lecciones, de lindas experiencias, de reconocimientos y compromisos con la razón de ser de la Fundación, la comunidad. Para el año en curso vienen grandes desafíos, primero continuar con la formación del grupo de Dinamizadores, un grupo creado con el objetivo de ser multiplicadores de la experiencia de los talleres, con la capacidad de resolver desafíos conceptuales y potencializar las habilidades de cada uno como actor social. Segundo, la reconstrucción del Proyecto de la Huerta Escolar con el apoyo de La Universidad del Valle y la ayuda de la profesora Adriana López. Se han puesto sobre la mesa temáticas desde el Ecodiseño, trabajo de huertas verticales y reciclaje con los centros de acopio. Tercer desafío, promover talleres de liderazgo con los dinamizadores y fortalecer la relación con las otras sedes de la Institución Educativa Multipropósito, a través de una presencia más directa en la sedes primarias como la sede de Santa Luisa, Jorge Gonzalez Rubio y República de Panamá.

Artículo redactado por Diana Ramirez y basado en informes de Victor Valencia y Dahiana Mosquera.

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Cerrando el año juntos: rompiendo las brechas del encierro, sembrando paz

En un año lleno de incertidumbres y mucha desesperanza, Multipropaz intentó poner su granito de arena desde la construcción de paz comunitaria y escolar. Nuestro año inició con mucha emoción. Tuvimos unas inscripciones multitudinarias, con el apoyo de los jóvenes que durante 2019 nos acompañaron en el proceso. Teníamos gran expectativa, la emoción de los chicos por formar parte de cada uno de los espacios de Multipropaz era evidente y estábamos convencidos sería un año lleno de muchos encuentros, salidas y aprendizajes. Nunca nos imaginamos lo que sucedería. La cuarentena empezó y se alargó a un punto, que nos llevó en ciertos momentos a sentir desespero por sentir que Multipropaz no sería capaz de seguir acompañando a los jóvenes de la IE Multipropósito. Un acompañamiento físico y emocional tangible tanto para ellos, como para quienes hacemos posible Multipropaz y aprendemos cada vez más de estos jóvenes llenos de talento y muchos, muchos sueños. El vacío era grande y preocupante.

Con este panorama, un grupo de 3 personas decidieron juntar fuerzas nuevamente e iniciar el contacto nuevamente con los chicos en el mes de Junio. Alix Valoyes, José Luis Ángulo y Edwin Gamboa, Fundadores y directivas de Multipropaz, decidieron impulsar a los talleristas de Multipropaz (Victor Valencia y Jonathan Yatacué) a llamar uno a uno a los chicos que se inscribieron iniciando el año. El proceso de comunicarse con los chicos fue complejo y con la ayuda de la profesora Alix gracias a su rol como docente de la IE Multipropósito, obtuvimos bases de datos actualizadas de los chicos.

Esto permitió sentirnos un poco más cerca de ellos. Creamos los grupos de Whatsapp y dimos inicio a los talleres virtuales. El proceso de talleres de forma virtual inició en el mes de agosto. Durante los talleres se trabajó en alianza con Edumetría para fortalecer el proyecto de vida de chicos de los grados décimo y once. Además de los tradicionales espacios de MultiEcopaz, Semilleros de Paz y Comunicadores de Paz. Tras 5 meses de sesiones virtuales, al fin el viernes 18 de diciembre logramos tener un encuentro personal y presencial con los chicos. Esta jornada tenía el objetivo de poder brindarle a los jóvenes más activos, interesados y participativos en los talleres virtuales, un pequeño incentivo u obsequio. Los citamos en pequeños grupos de máximo 8 personas, y gracias al apoyo del Coordinador Juan Ángel Romero – quién siempre ha apoyado y se siente como un miembro más de Multipropaz- pudimos contar con las instalaciones de la IE Multipropósito.

Regresar al colegio tanto para los chicos como para Multipropaz fue mágico. Ver nuestras carteleras, nuestros mensajes, nuestra esencia plasmada en las paredes del Multi: nos recordó que ha valido la pena todo el esfuerzo de lanzarnos a la aventura de construir paz desde la virtualidad. En este encuentro contamos con el apoyo de una persona que le ha dedicado su corta vida también a Multipropaz. Ella es Dayana Mosquera, quién junto a José Luis Ángulo (Fundador-miembro activo) y Víctor Valencia, recibimos a los chicos y algunos padres de familia, que reflejaron su agradecimiento y compromiso a seguir con este proceso comunitario y escolar de construcción de paz colectiva desde proceso ecológicos, comunicativos, audiovisuales y pensándose proyectos de vida llenos de resiliencia y amor por su entorno.

Victor Valencia, Alix Valoyes

Multipropaz un escenario de transformación social

Multipropaz significa un escenario de transformación social para muchos jóvenes de Cali cuyas realidades se connotan en hechos de violencia inminentes. Desde mi experiencia como multiplicador del proceso desde hace 18 años, puedo describirla como significativa pues se convirtió en un camino de grandes aprendizajes que abarcaron todos los aspectos de mi vida: lo personal, familiar y comunitario. Como muchos jóvenes, llegué a estos espacios desde una posición de participante y encontré un lugar constructivo donde se me escuchaba y que, finalmente, permeó mi manera de pensar y percibir la vida. Hoy, ya como parte de la junta directiva y presidente, estoy convencido de que los jóvenes de contextos sociales difíciles requerimos de este tipo de espacios donde además de encontrar mensajes positivos, también pueden adquirir nuevas habilidades y descubrir herramientas que les permite desarrollarse como sujetos activos, participativos y democráticos que impactan positivamente en sus entornos, resignificando sus realidades y construyendo un proyecto de vida: un espacio para volver a soñar.

Sin embargo, como fundación, el proceso no ha sido sencillo, y nunca esperamos que lo fuera. Hemos vivido etapas y obstáculos que logramos superar porque ha sido más grande el amor por servir y ayudar a quienes son nuestro pilar y motivación: los niños, niñas y jóvenes de la comuna 20 de Cali. Consideramos que nuestro gran aporte, a pesar de las dificultades por recursos y personal humano, ha sido la formación en Cultura de Paz, cuyo éxito se ha basado en brindar múltiples espacios de expresión a través de lo ecológico, lo artístico, lo comunicativo, lo audiovisual y lo educativo. Es por ello que se convierte en un programa enriquecedor, pues en Multipropaz los niños, niñas y jóvenes encuentran distintas maneras de aprender, ser y expresar sus pensamientos. Lo cierto es que la Fundación para la Participación y Convivencia ha sido “un sueño donde todos caben”. Como fundación, sabemos que el impacto puede ser aún mayor, y nuestro gran propósito es llegar a más instituciones de la ciudad, para que más jóvenes cuenten con el acompañamiento de profesionales que les permita resignificar sus vidas y ser resilientes ante las adversidades.

José Luis Angulo

Gracias incowia GmbH

incowia GmbH es una empresa dedicada al desarrollo de software ubicada en Ilmenau en Alemania, y se convirtió en un gran aliado de nuestra fundación en 2019. Desde ese momento ha realiziyado donaciones anuales que han sido de gran beneficio para los principales actores involucrados en el proceso: los niños y jóvenes de la Comuna 20, una de las zonas más vulnerables de Cali Colombia. Gracias a sus aportes, fue posible continuar con los procesos de formación que, para la comunidad, tiene una gran importancia porque lo aprendido ha dado como resultado la construcción de individuos éticos, activos y democráticos. En este contexto, el trabajo se ha enfocado en impactar no sólo a los niños y jóvenes, sino también a los maestros de la Escuela Multipropuesta I.E.T.I., así como a los padres de familia y líderes comunitarios de la ciudad de Cali, con quienes hemos unido esfuerzos para lograr la meta propuesta, donde los participantes son nuestra mayor motivación. Sin embargo, sin su ayuda no sería posible atender a los más de 350 estudiantes que, hasta la fecha, han sido sujetos activos del programa. Entre las inversiones realizadas, destacamos el apoyo y acompañamiento de un grupo de talleristas, cuya continuidad ha sido posible gracias a los aportes recibidos de sus donaciones. Gracias a ello, hemos contado con la presencia constante y permanente de líderes de talleres que pueden manejar los temas y componentes, que fueron una de nuestras mayores dificultades por problemas de recursos. Además, pudimos permitirnos publicar el sitio web de nuestra fundación.
También, fue posible cubrir los costos de los refrigerios, salidas educativas y materiales para el desarrollo de las actividades. De esta manera, pudimos hacer de nuestros procesos de formación un escenario de aprendizaje oxigenado y dinámico, que involucró a nuestros jóvenes. Lo anterior, se ha reflejado en el interés de los participantes del programa por continuar y, a la vez, cambiar las prácticas cotidianas a las que estaban acostumbrados (por la realidad tan compleja que viven en sus contextos sociales) por otras en las que prevalezca la sana convivencia y la participación activa para la transformación de sus territorios. Se puede ver en línea un resumen de nuestro trabajo durante el último año. Si quieres saber más de incowia haz click aquí para visitar su página web.